Es la técnica más tradicional de hacer vitrales en la que una flexible cañuela de plomo o latón sirve para ensamblar las piezas de vidrio de distintos colores y formas a la vez que dibuja los contornos de las figuras representadas, pudiendo variar la calidad de línea al utilizar diferentes tipos de cañuela.
La Grisalla sirve para crear claroscuros o degradados con un efecto monocromático dando volumen y textura a las formas. Los esmaltes son compuestos de óxidos y minerales que al fundirse en el horno junto con el vidrio le dan a este diferentes tonalidades de color.
Generalmente, se aplica a composiciones de volumen tales como lámparas, esculturas u objetos decorativos. La técnica, ideada por Louis Comfort Tiffany, utiliza cinta de cobre muy flexible en lugar de la cañuela de plomo, por lo que a esta técnica se le suele llamar Copper foil (cinta de cobre) o Tiffany, por su creador.
Es una técnica de vitral muy antiguo, que en lugar de hojas de vidrios se emplean “dallas” (vidrio grueso), y el resultado es un vitral con cemento, reforzado con hierro que fortalece todas las piezas de vidrio.
Obra compuesta de teselas o fragmentos de vidrio de diversos colores cuya reunión forma una composición o dibujo, dando color, textura y forma a un objeto, pared o pisos. Griegos y romanos utilizaban las teselas de piedras para cubrir suelos y caminos, sin embargo, en los inicios del cristianismo esta técnica fue utilizada en la composición de imágenes en las iglesias bizantinas. En los vitrales, el mosaico proporciona una amplia diversidad de posibilidades artísticas que pueden ser aplicadas a todo tipo de objeto funcional.
Es la realización de piezas de vidrio mediante esmaltes de varios colores a base de óxidos, que reaccionan con la temperatura produciendo burbujas de gas que quedan encerradas entre las capas de vidrio.
El vidrio fusionado es el resultado de unir dos o más vidrios por medio del calor para confeccionar una pieza (fusing). Es un término genérico que engloba varias técnicas cuya característica común es la creación de objetos planos elaborados a partir de la superposición de capas de vidrio.
El Termoformado consiste en dar forma al vidrio, con un molde, mediante el aumento de temperatura sin llegar en ningún caso al estado fluido del material, fundamentado en la propiedad del vidrio de deformarse rápidamente bajo su peso de manera visible y adherirse a la superficie según sea la forma cuando alcanza su punto de ablandamiento.
La denominación de “vitrografía” la utilizó por primera vez en 1984 el historiador y crítico de arte de La Vanguardia Fernando Gutiérrez para designar algunos de los trabajos de Fernández Castrillo.
Según la definición que aparece en el libro Vitral Contemporáneo en la Arquitectura, la vitrografìa consiste en una “aplicación de diferentes tratamientos y grafismos en la superficie de un vidrio, con el fin de modificar el paso de luz a través de este; creando distintos efectos luminosos.
La modificación de la superficie se puede producir por medio del grabado al ácido, el chorro de arena, el rayado mediante carburo, la punta de diamante, el desconchado, el collage, etc.
“Las Vitrografías con una concepción minimalista, muy líricas y sin color. Donde solamente la luz dibuja y se proyecta mediante los vidrios modelados y facetados, encolados sobre el vidrio laminar de soporte, que está grabado al ácido”. José Fernández Castrillo (Regueras, León, España. 1944)
Con el compromiso de cuidar nuestro ambiente y la inquietud de experimentar con otras materias primas, obtenemos diversas piezas donde el vidrio reciclado obtenido de desperdicio de vidrio flotado y botellas muestra la posibilidades artísticas y estéticas del mismo; mostrando a la sociedad las alternativas que pueden tener estos materiales para no convertirse en una fuente de contaminación para el medio ambiente, prolongando así su vida útil.